
Sin lugar a dudas uno de los fenómenos televisivos en hacer acto de presencia en los últimos años ha sido el de los Call TV, o lo que es lo mismo, concursos telefónico-televisivos que plantean una pregunta simple o una adivinanza con el fin de hacer ganar una determinada cantidad de dinero al acertante por el "simple" hecho de acertar la respuesta correcta. Pero el verdadero objetivo de estos programas es otro muy diferente: retener el mayor tiempo posible las llamadas que realizan los telespectadores para así hacer caja con el dinero de la llamada, las cuales en la mayoría de los casos se exceden más de la cuenta llegando incluso hasta los 30 minutos de demora. La realización televisiva de los Call TV suele ser bastante simple, con una o dos cámaras, teniendo un único plano fijo del presentador aunque últimamente es bastante común que haya enfoques al maletín con el dinero que supuestamente se sortea para así manipular al telespectador más fácilmente. Otros métodos de persuasión que usan estos programas son la utilización de chicas muy escotadas con trajes ajustados, semidesnudas o en bikini a modo de presentadoras y que hacen el papel frente a la cámara, el uso de sonidos de fondo estridentes como alarmas y zooms muy agresivos sobre las propias presentadoras o el maletín con el premio. Pero ahí no acaba la cosa, ya que una vez que entra la llamada en directo el acertijo puede cambiar instantáneamente o las pistas no ser las mismas. ¿El resultado? El telespectador se va sin premio y con una factura telefónica de campeonato. Prácticamente todas las cadenas privadas disponen de un Call TV, emitido generalmente en la programación de madrugada ya que resulta bastante rentable al ser en franjas horarias de bajos índices de audiencia. Los Call TV se hicieron tristemente famosos en 2005 cuando se destapó la estafa del canal local madrileño Telesierra, que durante un año manipuló estos programas de forma indiscriminada haciendo entrar llamadas de los propios trabajadores de la cadena respondiendo incorrectamente adrede, emitiendo los programas en diferido e incluso permitiendo llamadas de menores de edad, algo totalmente ilegal. El suceso se conoció como "caso Telesierra". Una vez más todo en televisión es sinónimo de dinero.

No hay comentarios:
Publicar un comentario